viernes, 28 de octubre de 2016

Vivir con un Dictador

Hace muchos años, a comienzos de los 90, viajé por primera vez a Argentina . En esos tiempos, en nuestro país, Venezuela vivíamos en Democracia imperfecta, con seguridad, pero era democracia.  

Como nací a finales del 58, mis experiencias de vida, habían sido siempre en democracia.  Mis abuelos comentaban lo duros que habían sido los tiempos de dictadura, primero la de Gómez, que terminó con su fallecimiento en 1935 y años después, con la de Pérez Jiménez, quien fue derrocado el 23 de enero de 1958.  Para mí siempre han estado presentes pero como una historia, un mal recuerdo de mi familia, que no debía regresar. Nunca los había sentido como una posibilidad real.

Como comentaba, a principios de los 90 viajé a Argentina.  Iba a hacer un trabajo relacionado con el mejoramiento de unos procesos de negocios. Trabajaba en una empresa grande americana y nos habían enseñado y entrenado para escuchar y "construir" los procesos de negocios con la gente. Recuerdo estar muy tranquila, lista para comenzar a escuchar todo lo que mis clientes tuvieran que decirme... Y para mi sorpresa, de esas caras no salía ni una sola palabra que me indicara lo que no funcionaba y mucho menos lo que deseaban.  Fue un trabajo arduo y complicado pero con los días poco a poco fui recibiendo alguna información y pude terminar el trabajo y regresar a Venezuela.

Pasaron varios años después de esta experiencia y un día, también en un trabajo organizacional, esta vez en mi país, por ahí en el 2004 o 2005 (no recuerdo con exactitud el año), empecé a notar que la gente en las empresas (del gobierno) no hablaba ni emitía opiniones sobre lo que no funcionaba en los procesos de negocios y si lo hacían, se miraban entre ellos como asegurándose de que no saldría de allí lo que fuera que conversáramos.  Y ahí fue cuando recordé mi experiencia en Argentina y tomé conciencia de que aunque no se hablara abiertamente, como es hoy día, estábamos viviendo en Dictadura.




                                ¿Cómo es Vivir en Dictadura?  

Si vives en un país en Dictadura, si vives en Esta Dictadura, todos los días te enfrentas a la represión, a la inseguridad, a la escasez y hasta a la muerte -no sólo la tuya sino la de tus familiares y amigos.  Por donde lo mires, estás rodeado de una gran incertidumbre, noches en vela por no saber qué hacer y miedo.  

Vivir en Dictadura, en esta Dictadura, es una pesadilla con la diferencia de que es real... Una pesadilla que ha ido acabando con nuestra industria nacional, que ha convertido el país en una gran masa que va caminando hacia atrás.  Cada vez tenemos menos producción, menos empresas, menos empleos y los que hay son con el gobierno y eso hace que la gente dependa cada día más de él.

La salud ni hablar... Vivir en esta Dictadura implica no poder enfermarnos... Los hospitales y también las clínicas están por el suelo... y están resurgiendo enfermedades que habíamos superado hace mucho tiempo y ahora están de nuevo entre nosotros por el abandono del gobierno de todo lo que tiene que ver con la salud de los venezolanos, por la falta de medicamentos... 

Vivir en Dictadura es una pesadilla en la que muere la gente por falta de tratamientos para enfermedades como el cáncer, por falta de insumos para las operaciones... En esta Dictadura están muriendo los niños por desnutrición o por falta de medicamentos y vacunas... Es una pesadilla en la que además, no hay cifras que nos puedan indicar el tamaño del desastre, ¿o será más preciso llamarlo, asesinato colectivo?

Vivir en Dictadura es una pesadilla en la que no es posible que los periodistas se expresen con libertad y en la que si lo hacen ponen en riesgo su vida. Cuando vives en un país en Dictadura hay cada vez más restricciones "legales" para compartir información y las leyes y el sistema judicial está cada día más al servicio del gobierno ¿o será más preciso decir del Dictador?  

Signos psicológicos de que vivimos en dictadura

Los dictadores maltratan a las personas, las parejas, las familias, los partidos y en general la sociedad, de una forma similar a como lo hace un maltratador a su pareja  El maltrato no sólo es físico.  El dictador poco a poco va minando la autoestima de los ciudadanos de diferentes maneras, y en la medida que va logrando que éstos se vayan sintiendo cada vez más inseguros e impotentes también serán cada vez más dependientes de él, con lo que el dictador va teniendo más poder.

Son muchas las maneras en que un dictador/matratador, puede minar a los ciudadanos:

  1. El dictador/maltratador siempre encontrará la manera de hacerte sentir que eres culpable de lo que esté sucediendo en el momento.  Por ejemplo, en el caso de la gran crisis económica que estamos viviendo, el dictador dice que lo que está pasando es por culpa de la "guerra económica" que hace la derecha, y así trata de hacernos creer que él no es responsable de ninguna manera, aun cuando todos podamos ver que lo que sucede es su responsabilidad.  Un ejemplo calientico es el de anoche cuando mencionó que lamentaba la ausencia del presidente de la Asamblea al Consejo de Defensa, que era una demostración de que aún estaba en desacato y era una demostración de que no estaba dispuesto al díálogo... y continuó diciendo que él estaba siempre dispuesto al diálogo, diálogo y más diálogo. Es importante darnos cuenta de que el problema no es el ciudadano a quien echa la culpa sino que es el dictador que no sabe asumir su responsabilidad.
  2. El dictador/maltratador siempre humilla e insulta a los ciudadanos. Creo que este punto no es necesario que lo explique... Cuántas veces no hemos visto al dictador/maltratador actual insultar a los líderes de la oposición y a cualquier otro que se oponga a él, como por ejemplo a embajadores norteamericanos, funcionarios internacionales, como por ejemplo Almagro  el Secretario General de la OEA.
  3. El dictador trata de confundirnos.  Primero dice una cosa y después dice todo lo contrario y nos hace sentir que somos nosotros los que no recordamos.  Pueden incluso llegar a cambiar información sobre algún evento o declaración.  Un ejemplo muy reciente fue la forma como cambiaron las declaraciones de un dirigente de la oposición en un encuentro sobre un potencial diálogo, que logró crear confusión en los partidos de la oposición.
  4. El dictador aísla. El dictador hace todo lo posible porque los ciudadanos no tengan contacto con personas que los puedan convencer de que es posible lograr salir del régimen.  Hará como que ayuda a los ciudadanos para que dependan cada vez más de él y no quieran ver a otros que piensen o vivan en libertad que le puedan dar "malas" ideas.  Tratará de convencer a los ciudadanos de que en realidad los otros países no entienden todo el esfuerzo y sacrificio que ha venido haciendo por la patria y que no necesitamos amigos así.  Hará todos los esfuerzos posibles para que otros países no se acerquen a nuestros ciudadanos.  Ejemplo de esto es el alejamiento y obstaculización de lo potenciales contactos con el exterior, desde cerrar los vuelos hasta declarar que algunos políticos tienen prohibición de salida del pais.
  5. Este dictador/maltratador cada día más tiene una posición en la que dice "es así y punto", sin dejar margen alguno para la conversación. Hasta ahora, la mujer (Venezuela) ha venido acatando con aparente buena cara, mientras por dentro va creciendo una rabia, una amargura, un dolor, un resentimiento, que con el tiempo la llevarán a "explotar" y terminar con la relación. 
  6. Este dictador/maltratador por supuesto no escucha. Ha venido cerrando todas las puertas de comunicación, y cuando las hay, sencillamente no presta atención o le hace creer a la mujer, que la escucha y está de acuerdo y termina haciendo su voluntad, sin tomar en consideración lo que su mujer-Venezuela le está diciendo.  Con el tiempo, esta mujer-Venezuela va sintiendo que no vale la pena hablar porque no será escuchada y los acuerdos no serán respetados y se sentirá cada día más resentida, añadiendo a la olla otro ingrediente más que la hará explotar.
  7. Este dictador/maltratador se cree dueño de la verdad, aun cuando hace rato no tiene argumentos y sencillamente se impone.  Como no tiene argumentos para respaldar esa supuesta verdad, muestra rabia, es grosero, descalifica, manipula para imponerse.  
  8. Por supuesto, Este dictador/maltratador no acepta ningún tipo de crítica y cuando se siente acorralado grita, amenaza y hasta ahora, lograba de esta manera asustar a la mujer-Venezuela cada día más cansada emocionalmente y al mismo tiempo sin capacidad ni ganas para seguir aguantando.

Es momento de hacernos conscientes de que Venezuela ha venido viviendo en una "Dictadura Emocional" y una Relación de Maltrato desde hace muchos años, con los dos últimos mandatarios (Chávez y Nicolás Maduro). 

Venezuela ha estado viviendo una relación en la que el dictador (en este caso Maduro) se ha venido imponiendo sobre su voluntad.  

¿Cómo nos afecta a nivel personal? 

No sé si todas las Dictaduras, pero ésta, en una primera instancia, logró separar a los amigos, a los vecinos, a las parejas, a las familias. Esta Dictadura ha destruido familias enteras al encarcelar a aquellos que piensen diferente y lo manifiesten abiertamente.  También ha destruido familias gracias a la impunidad, a los asesinatos por la inseguridad muchos y por motivos políticos otros tantos. 

Esta Dictadura ha separado a los amigos.  Recuerdo haber perdido una de mis mejores amigas por esta polarización... En el 2002 tomamos caminos totalmente distintos y así como nos separamos en el camino de la visión política, también dejamos de compartir nuestras caminatas diarias para hacer ejercicios y despejarnos, y con el tiempo dejamos de hablarnos.  Ya no era posible.

Vivo todos los días el desvanecimiento del contacto con mis amigos que se han ido a vivir a otro país.  Y a medida que pasa el tiempo y cada quien va construyendo su vida -ellos en el país que hayan escogido- y yo aquí contribuyendo cada día desde mi consulta para que podamos ir cambiando los niveles de conciencia en la gente, que nos permitan volver a vivir en Democracia, de alguna manera, aunque no queramos, nos vamos alejando por un cambio de visión y de experiencia de vida.  Ambas situaciones son difíciles, y a cada quien le toca superar y aprender lo que le corresponde.  

¿Cómo afecta la relación de pareja?  

En una primera etapa cuando la polarización estaba mucho más fuerte que ahora, más de una pareja se separó porque uno de ellos apoyaba a Chávez y el otro no.  Era tan fuerte esta diferencia de visión, que les impedía hablar incluso de los temas cotidianos, porque caían en discusiones y argumentos sin fin, hasta que sucedía, lo que en ese momento consideraban inevitable, que era la separación. 

En este momento las parejas se están sintiendo cada vez más angustiadas porque no saben cómo manejar las distintas situaciones que se les presentan: la inseguridad propia y de los hijos; la dificultad cada vez mayor para poder proveer lo básico a su familia; sentirse de manos atadas porque aunque quieran migrar a otro país, se está haciendo cada vez más cuesta arriba;  debido al estrés y la angustia por los problemas diarios la sexualidad va disminuyendo cada vez más.

                                     ¿Cómo afecta la familia?

No he tenido la experiencia de vivir el alejamiento y pérdida de la relación con familiares porque tuviéramos posiciones contrarias políticamente, pero si vivo todos los días desde hace muchos años, la experiencia de que estemos separados por la distancia, ya que hermano, primos se han ido del país.  La verdad nunca hablamos de esta diferencia de visión frente al qué hacer pero ese es un tema que debe estar pendiente de conversación en muchas familias.


Sí se puede.  Sí podemos

Estpy segura que en un tiempo cercano, nos reencontraremos, compartiremos las experiencias y juntos construiremos el país de unión y democracia que queremos.

Venezuela ha estado viviendo una relación en la que el Dictador (primero Chávez y ahora Maduro) se ha venido imponiendo sobre su voluntad.

Lo que se le olvida a este Dictador/Maltratador es que si bien los ciudadanos son aguantadores y creativos y encuentran opciones para ir sobreviviendo cada día a los maltratos, va a llegar el momento en que sentirá arrinconados, no verán salida y reaccionarán, se pondrán de pie, erguidos frente a este Dictador y se liberarán.

Eso sí, con unas armas diferentes a las que ha venido usando el Dictador. Venezuela ha venido aprendiendo en carne propia que la violencia no es el camino. Así que los ciudadanos están buscando herramientas de paz y no violencia para poder divorciarse de este Dictador de manera pacífica.

Es momento de hacernos conscientes de que hemos venido viviendo una relación de maltrato, desde hace muchos años, con los dos últimos Dictadores (Chávez y Maduro) y que ahora, con todo nuestro aprendizaje, es hora de movernos, desde la conciencia, la cordura, la no-violencia, la democracia con la paciencia y la sabiduría para saber identificar cuál es la mejor forma y momento para cada acción.  Todos estamos en un proceso de aprendizaje, ciudadanos de a pie y políticos democráticos para juntos encontrar la forma de vivir en democracia.
Sí se puede.

Sí podemos

viernes, 21 de octubre de 2016

Venezuela ¿Acorralada?

Para mí, Venezuela es una gran mujer sin conciencia de su valor, y en este momento la percibo como una mujer maltratada por su actual marido: este gobierno dictatorial de Nicolás Maduro.  

Lo que se le olvida a este marido, como a tantos otros que irrespetan, golpean, insultan y poco a poco van arrinconando a sus mujeres -en este caso haciéndola pasar hambre, matándole a sus hijos- es que si bien esta mujer es aguantadora, y encuentra opciones para ir sobreviviendo cada día a los maltratos, llegará el momento en que se sentirá arrinconada, ya no verá salida y reaccionará, se pondrá de pie erguida frente a ese marido-gobierno y se le enfrentará como una dragona imparable que se llevará todo lo que encuentre en su camino... hasta liberarse del marido-gobierno que la ha venido maltratando.  

Eso sí, con unas armas diferentes a las que ha venido usando su marido. Mujer-Venezuela ha ido aprendiendo en carne propia que la violencia no es el camino. Así que está buscando herramientas de paz para poder "divorciarse" de este marido.

Me viene a la mente una frase de Gandhi, que dice "Recuerda que a lo largo de la historia, siempre ha habido tiranos y asesinos, y por un tiempo, han parecido invencibles. Pero siempre han acabado cayendo. Siempre."  

Es momento de hacernos conscientes de que nuestra querida Venezuela ha venido viviendo en una "Dictadura Emocional" desde hace muchos años, con sus dos últimos maridos (Chávez y Nicolás Maduro).  Lamentablemente no logró darse cuenta con el primero de su situación emocional, y una vez que falleció y quedó por breves instantes viuda, buscó otro peor que el finado Chávez.

Está viviendo una relación en la que el marido-gobierno (en este caso Maduro) se ha venido imponiendo sobre su voluntad.  

Son diversas las señales que nos indican que estamos ante una dictadura emocional:  
  1. Este marido-gobierno cada día más tiene una posición en la que dice "es así y punto", sin dejar margen alguno para la conversación. Hasta ahora, la mujer (Venezuela) ha venido acatando con aparente buena cara, mientras por dentro va creciendo una rabia, una amargura, un dolor, un resentimiento, que con el tiempo la llevarán a "explotar" y terminar con la relación. 
  2. Este marido-gobierno por supuesto no escucha. Ha venido cerrando todas las puertas de comunicación, y cuando las hay, sencillamente no presta atención o le hace creer a la mujer, que la escucha y está de acuerdo y termina haciendo su voluntad, sin tomar en consideración lo que su mujer-Venezuela le está diciendo.  Con el tiempo, esta mujer-Venezuela va sintiendo que no vale la pena hablar porque no será escuchada y los acuerdos no serán respetados y se sentirá cada día más resentida, añadiendo a la olla otro ingrediente más que la hará explotar.
  3. Este marido-gobierno se cree dueño de la verdad, aun cuando hace rato no tiene argumentos y sencillamente se impone.  Como no tiene argumentos para respaldar esa supuesta verdad, muestra rabia, es grosero, descalifica, manipula para imponerse.  
  4. Por supuesto, este marido-gobierno no acepta ningún tipo de crítica y cuando se siente acorralado grita, amenaza y hasta ahora, lograba de esta manera asustar a la mujer-Venezuela cada día más cansada emocionalmente y al mismo tiempo sin capacidad ni ganas para seguir aguantando.
Mujer-Venezuela:

¿Crees que es amor si te golpea?  ¿Crees que es amor si te hace pasar hambre?  
¿Crees que es amor si te trata imponiéndose sobre ti?

Mujer-Venezuela:

¿Crees que es amor lo que sientes por este marido-gobierno dictatorial que sólo conoce de imposiciones y maltratos al punto de querer matarte de hambre y exponerte a la violencia y la inseguridad?  

Mujer-Venezuela: 

¿Crees que es amor lo que sientes cuando dependes de tu marido en los ámbitos de tu vida y vives pendiente de todo lo que hace y de las migajas que te pueda dar, 
cuando le da la gana?

Ya basta.  

Mujer-Venezuela es momento de tomar conciencia que este supuesto "amor", enfermizo por demás, te está quitando el aire, la dignidad, la integridad y tu vida.  Has pasado mucho tiempo pendiente de tu marido-gobierno. Has venido girando alrededor de un marido-gobierno que no te ha aportado nada. 

Mujer-Venezuela es hora de moverte, de encontrar tu propio horizonte 
y recuperar nuevas ilusiones, ésas que te son propias y mereces.
Tú. puedes.
Sé que lo estás logrando.

jueves, 26 de mayo de 2016

Ataques de Pánico

 ¿Qué es un ataque de pánico?

El ataque de pánico es un tipo de trastorno de ansiedad muy intensa, acompañada de la sensación de falta de capacidad para controlar esta reacción, e incluso la convicción de que uno puede llegar a morir en ese momento. Uno de sus  rasgos principales lo constituyen los episodios repentinos, recurrentes angustiosos, el nerviosismo y la crisis de angustia.
Esta crisis de ansiedad puede producirse en diferentes situaciones y en cualquier momento. Comienza de repente y puede durar entre 5 y 20 minutos.
Un pensamiento altamente preocupante hace que haya hiperventilación, entonces el organismo envía una respuesta fisiológica que libera adrenalina para responder a una emergencia.
Los criterios para diagnosticar un ataque de pánico son los siguientes:
  • Aparición temporal y aislada de miedo o malestar intensos, acompañada de al menos cuatro de los siguientes síntomas:
  • Palpitaciones, sacudidas del corazón o elevación de la frecuencia cardiaca
  • Sudoración
  • Temblores o sacudidas
  • Sensación de ahogo o falta de aliento
  • Sensación de atragantarse
  • Opresión o malestar en el pecho
  • Náuseas o molestias abdominales
  • Inestabilidad, mareo o desmayo
  • Desrealización o despersonalización
  • Miedo a perder el control o volverse loco
  • Miedo a morir
  • Sensación de hormigueo
  • Escalofríos o sofocos

Se puede producir en cualquier momento. De hecho la persona puede estar realizando actividades cotidianas, cuando repentinamente  siente que su corazón  incrementa su frecuencia y ritmo, su respiración se dificulta, tiene la sensación que se va a desmayar, sensación simultánea de calor y frio, sudoración, vértigos y experimenta la certeza que se va a morir o a volverse loco.
Según el Dr. Carlos Basanta, médico venezolano especializado en Salud Pública,
“Realmente el ataque de pánico no es una enfermedad; es la exageración de la respuesta natural al miedo, que por las características de pensamientos negativos que producen, generan un círculo vicioso que aumenta los sensaciones corporales, llegando incluso a una percepción de un entorno irreal o desconocido que denominan los entendidos como desrealización. Aunque los ataques obedecen generalmente a un disparador externo o interno que con mucha frecuencia desconocemos; el peligro que ocasiona esta respuesta exagerada no es real, ni existe el riesgo de muerte que creemos en ese momento.”
¿Qué puedes hacer para ir controlando tus ataques de pánico?

Una sugerencia muy importante es ir identificando los síntomas más comunes que te produce el ataque de pánico, desde los más leves, apenas comienza el malestar, ya que de esta manera aprenderás a identificarlos a tiempo y posiblemente esto te ayude a que sea más leve, ya que podrás aplicar las herramientas que te ayudarán a calmarte y superar el ataque de pánico.

Algunas herramientas que te pueden ayudar son:

Respiración Profunda

Centra tu atención en tu respiración.  Durante los ataques de pánico suele suceder que comienzas a hiperventilar. 

La respiración es la que controla nuestro ritmo y nuestra vida.  En un ataque de pánico una de las cosas que sucede es que se descontrola la respiración. Por eso, te sugiero que hagas el siguiente ejercicio de respiración:

El primer paso es expulsar todo el aire que hay en el cuerpo, sin inhalar previamente.  

Para que tengas una idea de cómo es, imagínate una comiquita a la que le sacan el aire de un puñetazo.  Para lograr ese efecto, vas a meter la barriga lo más que puedas y dejar que la presión te ayude a expulsar todo el aire de tu cuerpo por la boca.  

Asegúrate de no inhalar previamente. El objetivo es botar todo el oxígeno del cuerpo y dejar el cerebro sin oxígeno.  De esa manera se apagará y se interrumpirán los pensamientos y procesos que se han activado con el ataque de pánico.  Cuando ya hayas expulsado todo el aire vas a retener la respiración contando hasta 5.  Al llegar a 5 comienza a inhalar lentamente y una vez que estés totalmente lleno de aire, nuevamente retén la respiración contando hasta 5 y luego vas exhalando el aire por la boca muy lentamente.  Retienes hasta 5 e inhalas lentamente de nuevo, retienes hasta 5 y expulsas el aire por la boca retienes y repites el proceso hasta que te sientas calmado.

Si sientes que estás respirando demasiado rápido y no puedes respirar profundamente, respira dentro de una bolsa de papel para reducir tu ritmo de respiración. Sostenla sobre tu boca mientras respiras, y disminuye progresivamente tu ritmo de respiración hasta que puedas comenzar con los ejercicios de respiración profunda.

Utiliza distracciones cognitivas

Mira a tu alrededor y escoge algún elemento del entorno (puede ser un cuadro, un enchufe, una silla), lo observe detenidamente y mantenga su atención en el objeto y lo vaya describiendo detalladamente.  Esto te permitirá centrar tu atención en el presente y algo externo y te ayudará a bajar la ansiedad.


Céntrate en tu cuerpo y relájate 

Este proceso consiste en viajar lentamente a través de tu cuerpo identificando cómo se siente cada parte de tu cuerpo.  Comienza desde los pies.  Identifica cómo se siente la planta de tus pies en contacto con el suelo, cómo se siente el contacto con la tela de las medias, cómo se sientes los dedos de tus pies, tus tobillos, la pantorrilla en contacto con la tela del pantalón y luego sigues con tus rodillas, con tus muslos, tu cadera, vientre, parte baja de la espalda… hasta llegar a la cabeza…  Esto te permite al mismo tiempo ir relajando tu cuerpo y mantener tu mente centrada en el presente y no en el miedo, con lo que te irá disminuyendo la ansiedad.


Visualiza un lugar relajado

Piensa en un lugar que te haga sentir relajado y en paz. Podría ser tu hogar, tu lugar favorito para ir de vacaciones, o simplemente estar en brazos de alguien que amas. Al pensar en este lugar continúa añadiendo detalles a la escena, para que así concentres toda tu capacidad en imaginarlo. Siéntete libre de hacerlo con tus ojos abiertos o cerrados, aunque cerrar tus ojos puede hacer que el ejercicio sea mucho más fácil. Cuando sientas que puedes pensar claramente sobre tu ansiedad, puedes detener la imaginación guiada.

Reconoce tu ansiedad

Aunque quieres reducir la ansiedad que sientes, no querrás hacerle caso omiso. Reconoce que estás asustado, y analiza el miedo. ¿Es un peligro real y presente? Lo más probable es que utilices las oraciones del tipo “que pasaría si”, y sientas pánico por algo que aún no ha pasado o que posiblemente no suceda. Reconoce que sientes miedo, pero que no estás en peligro. Sacar el peligro de la situación te ayudará a relajarte un poco.

Identifica y Escribe tus Sensaciones y Emociones

Identifica tus sensaciones físicas, tus pensamientos y  tus sentimientos cuando te den los ataques de pánico. Escribe lo que sientes, a qué temes, dónde sientes el temor en tu cuerpo y cuáles son los pensamientos asociados a ese temor. Escribirlo te ayudará a enfocar tus pensamientos y leer lo que escribiste o recordar los hechos te puede ayudar a controlar mejor tu ansiedad cuando se vuelva a presentar.

Haz un poco de ejercicio


Realizar ejercicio libera endorfinas, las cuales son responsables de aumentar tus sentimientos de paz y felicidad. Para empezar ve a caminar o prueba un poco de yoga; el ejercicio suave te ayudará a relajarte de forma más efectiva que un deporte agresivo o el ejercicio aeróbico pesado.

Busca ayuda Profesional

Si tienes ataques de ansiedad severos durante un periodo de tiempo prolongado, visita un psicoterapeuta para que te brinde apoyo y te indique la terapia a seguir. Debes tomar en consideración que los ataques de pánico no se superan de un día para otro.  Requieren trabajo  y paciencia de tu parte. En mi experiencia, una herramienta adicional a los ejercicios de respiración y de mantenerse en el presente, son las flores de bach, que ayudan con la ansiedad, con el miedo, los pensamientos recurrentes y la impaciencia.

Cuando se presentan por lo menos tres episodios de crisis de angustia en tres semanas, sin la existencia de esfuerzos físicos y mentales intensos o situaciones de estrés exacerbadas o situaciones reales que pongan de verdad en peligro la vida, se puede estar en presencia de un ataque de pánico y es recomendable que busques ayuda profesional.

En resumen si te encuentras en una situación de ataque de pánico:

  1. Recuerda que lo que te está pasando es la exageración de una respuesta normal al estrés, que no es ni dañino ni peligroso, sólo desagradable.
  2. Trata en la medida de lo posible, de no añadir pensamientos negativos que conviertan la situación en un círculo vicioso.
  3. Busca distraerte, las crisis generalmente duran poco tiempo, déjelo que pase; utilize palabras tranquilizantes.,” no es nada”, “sólo ansiedad”, “ya me va a pasar”, céntrate en tu respiración, conversa, busca compañía, relájate y acepta tus emociones.
  4. Y una vez que pase, continúa con la actividad que estabas realizando antes del ataque de pánico.

miércoles, 6 de enero de 2016

Aires de Cambio de Adentro hacia Afuera



Hoy es 6 de enero y mi Caracas amaneció azul, y más clara que nunca, después de muchos días en que el gris y la neblina estaban reinando los amaneceres de mi ciudad. 

Ayer fue la instalación de la Nueva Asamblea Nacional y quizá el hecho que más me hizo sentir unos primeros aires democráticos fue la presencia y la participación activa de los medios de comunicación social, que hacía tantos años que no podían entrar en la Asamblea.  Creo que por primera vez me estoy dando cuenta de que la democracia es liviana. Antes, como no tenía punto de comparación, no me daba cuenta, y lo daba por sentado.  Hoy 17 años después en un proceso cada día más dictatorial, puedo darme cuenta del verdadero valor de vivir en democracia y de lo fácil que es perder la democracia y lo difícil que resulta recuperarla. 

Esto que estamos viviendo no podemos olvidar que ha sido producto de un esfuerzo de años y que es necesario que todos y cada uno de nosotros haga su parte, no solamente en lo relacionado con las actividades políticas sino en nuestra vida cotidiana, viviendo de manera democrática en pareja escuchando a nuestr@ compañer@ de vida, siendo flexible y al mismo tiempo claros en cuanto a los límites de cada uno, valorando la opinión de nuestra pareja, tomando en cuenta su opinión en las decisiones que tomamos, expresando lo que sentimos en lugar de tragarnos las molestia y luego explotar y maltratarnos mutuamente, teniendo planes individuales y también planes conjuntos como pareja, con un rumbo claro para ambos, en lugar de ir viviendo cada día como vaya viniendo... y un aspecto muy importante: trabajar y tomar acciones para que se cumplan nuestros planes, conscientes de que somos responsables de los resultados que obtenemos y de las consecuencias de nuestras decisiones...Adicionalmente, es necesario aprender de las equivocaciones y de los fracasos y juntos hacer los ajustes que hagan falta... escuchándonos ambos y en familia, siendo solidarios en familia, con nuestros amigos, e incluso con desconocidos que puedan necesitar nuestra ayuda, respetando a los que piensen distinto a nosotros... 



Efectivamente tenemos unos primeros aires de cambio y es necesario continuar todos este trabajo para que estos aires no se limiten a ser un acto más... 

Necesitamos estar pendientes de lo que hacen los diputados que elegimos, de manera que cumplan lo prometido con acciones y también en la medida de lo posible podemos contribuir con ideas para leyes que puedan hacer falta, desde el área comunitaria... todo esto acompasado con nuestro trabajo personal para ser cada día más democráticos, de adentro hacia afuera.

sábado, 12 de septiembre de 2015

¿Soy Adicto al Sexo?

Con bastante frecuencia cuando le menciono a alguien el término adicción al sexo o hipersexualidad la gente se ríe y lo toman a broma e incluso llegan a decir cosas como “qué rico tener una adicción como esa”. Y es que para muchos el sexo es uno de los placeres más grandes del mundo… Pero ¿qué ocurre cuando el deseo se convierte en algo incontrolable? ¿Qué ocurre cuando en lugar de un placer el sexo se convierte en un dolor, en una tortura inaguantable e inmanejable?

La adicción al sexo es un problema de salud psicológica que se traduce en una búsqueda incontrolable de sexo frecuente, casual, de alto riesgo que puede traer consecuencias graves en la vida de una persona y su entorno.  La adicción al sexo es una enfermedad.

Al igual que con otras adicciones como el alcoholismo, o la drogadicción, cuando la enfermedad llega a límites extremos la persona puede perder su pareja, su familia, su empleo, sus amigos... e incluso su propia vida. 

El concepto "adicción sexual" no está incorporado en el Manual Diagnóstico y Estadístico de Trastornos Mentales de la Asociación Psiquiátrica de Estados Unidos, una publicación reconocida por psiquiatras a nivel mundial.  Para su próxima edición, estudian la posibilidad de incluir el término "desorden hipersexual".  Y aunque la Organización Mundial de la Salud tampoco la reconoce como una adicción, sí maneja el concepto de "Impulso Sexual Excesivo".

¿Podemos hablar de adicción sexual de la misma forma que hablamos de adicción al tabaco o al alcohol?

Es la misma enfermedad, sencillamente enfocada hacia un estímulo diferente. De hecho la Universidad de Cambridge hizo un estudio en un grupo de hombres al que pidieron vieran imágenes pornográficas y encontraron que se activan los mismos centros de recompensa que los que se activan en el cerebro de los drogadictos cuando están consumiendo. 




Debido a la complejidad del tema, un equipo de psicólogos y psiquiatras de la Universidad de California han creado una lista de criterios para diagnosticar el llamado `desorden hipersexual' como un tipo más de trastorno de la salud mental.




Según Rory Reid, uno de los autores del trabajo, que se publica en la revista Journal of Sexual Medicine, algunos de los síntomas que reúnen los adictos al sexo incluyen:

  1. Un patrón repetido de fantasías sexuales
  2. Recurrir a la actividad sexual en respuesta a estados de ánimo desagradables, tales como depresión, estrés, rabia...  Algunas personas utilizan el sexo de vez en cuando para disminuir el estrés.  Esto es normal. El problema es que para estos pacientes se trata de una conducta constante.
  3. Fracaso en sus intentos por reducir o frenar su actividad sexual, cuando se dan cuenta de que tienen un problema.
  4. El deseo sexual va controlando todos los aspectos de su vida, y además se sienten impotentes en sus esfuerzos por cambiarla.
Los investigadores encontraron que la mayoría de individuos con desorden hipersexual sufrían las consecuencias de su enfermedad: 

·   El 17% había perdido su empleo al menos una vez,
·   El 39% había finalizado una relación sentimental y
·   El 28% había contraído alguna enfermedad de transmisión sexual.

"Las personas que manifiestan los síntomas de la enfermedad experimentan las secuelas en su vida diaria", explica Reid. La conducta hipersexual se relaciona con una mayor perturbación emocional, impulsividad e incapacidad para manejar el estrés." 

Además, las conductas más repetidas entre los pacientes incluían la masturbación y uso excesivo de pornografía, el sexo presencial con parejas anónimas o trabajadores sexuales y el cibersexo.. Estas personas tenían relaciones con trabajadoras sexuales y repetidos encuentros con parejas anónimas, con una media de 15 compañeros sexuales en los últimos 12 meses.

En un artículo publicado por BBC Mundo, Alexandra Katehakis, Directora del Centro para un Sexo Saludable, ubicado en Los Ángeles, expresa que "Cuando una persona asocia repetidamente consecuencias negativas con actos sexuales y quiere parar pero no puede, a pesar de múltiples intentos, lo más probable es que sea adicto al sexo".

"El cerebro puede hacerse adicto a los químicos que se liberan durante el acto sexual o cuando se ve pornografía. El centro de recompensa del cerebro se estimula de gran manera y, si esto ocurre frecuentemente, el cuerpo produce un ansia por elevar la actividad de los neurotransmisores (la sustancia química que transmite los impulsos nerviosos)", explica.    Y agrega: "En este caso es muy difícil detener la actividad sexual".   



Según información recolectada por EFE de un estudio de USP Dexeus (Instituto Universitario USP Dexeus)  se calcula que el 6% y el 8% de la población es adicta al sexo y de éste, una de cada cinco es mujer. Este porcentaje según el estudio de USP Dexeus va en aumento como consecuencia de las nuevas tecnologías.  Es probable que el porcentaje sea mayor ya que hay una cantidad de personas que no saben que tienen este problema, otras que lo saben y no lo reconocen ante los demás… De hecho, me ha ocurrido que acuden algunas parejas a terapia creyendo que tienen un problema de infidelidad y cuando comenzamos a indagar encontramos que lo que realmente está ocurriendo es que uno de los miembros de la pareja tiene un problema de adicción al sexo, ya sea mediante la pornografía, o el envío de mensajes a otras personas desconocidas o no, o mediante el flirteo o mediante relaciones sexuales con trabajadores sexuales.

Otros datos de la investigación realizada por el Servicio de Psiquiatría de USP Dexeus señalan que la adicción al sexo se da más en los hombres (85%) que en las mujeres (15%), que optan menos por el sexo anónimo y la pornografía.

¿Y cómo puedo saber si soy adicto al sexo?  

Hay algunas señales que nos pueden alertar de que podemos estar teniendo un problema de adicción al sexo.  En el artículo Adicción al Sexo publicado en BBC Mundo incluyen algunas como:


  1. Ciertos tipos de comportamientos como sexo frecuente casual o sexo de alto riesgo.
  2. Uso excesivo de pornografía.
  3. Querer detener o cambiar el comportamiento sexual y sentir que es imposible parar.
  4. Usar el sexo como una manera de hacerle frente a otros problemas.
  5. Necesitar cada vez más sexo para obtener satisfacción.
  6. Sin importar lo que esté en peligro (su salud física, integridad, moral o integridad emocional propia o de otros) siempre querrá tener sexo.  El factor riesgo es un estímulo en sí.
  7. Sentirse triste o culpable en lugar de sentir placer después de tener sexo
  8. Pasar cada vez más tiempo pensando o planeando actividades sexuales
  9. Perderse eventos sociales importantes o incluso actividades laborales para conseguir más sexo.
De acuerdo con la Asociación de Adictos al Amor y al Sexo algunas de las características de la Adicción al Sexo y al Amor son las siguientes:

  1. Mantenemos relaciones sexuales y/o nos vinculamos afectivamente sin conocer a las personas.
  2. Por miedo al abandono y a la soledad prolongamos y reanudamos relaciones destructivas, nos ocultamos a nosotros mismos y a otros nuestra enorme dependencia de los demás y nos aislamos y sentimos cada vez más separados de amigos, personas a los que amamos, de nosotros mismos y de Dios.
  3. El miedo a no tener suficiente amor y sexo nos lleva a buscar obsesivamente. Nos vemos en una relación tras otra, a veces con varias personas al mismo tiempo.
  4. Confundimos el amor con la necesidad afectiva, con la atracción sexual y física, con la pena por alguien y/o con la de alguien a quien solucionarle los problemas o que nos solucione los nuestros.
  5. Cuando estamos solos nos sentimos vacíos e incompletos y aunque nos da miedo la intimidad y el compromiso, buscamos sin cesar relaciones y contactos sexuales.
  6. Transformamos la tensión, la culpa, la soledad, la ira, vergüenza, el miedo y la envidia en deseos sexuales. Utilizamos el sexo o la dependencia emocional como sustitutos del cariño, cuidado y afecto que otros obtienen en el seno de una relación sana.  
  7. Utilizamos el sexo y los enredos emocionales para controlar a los demás. 
  8. Las obsesiones o las fantasías románticas o sexuales nos paralizan y nos impiden concentrarnos en nuestras tareas diarias.  
  9. Evitamos las responsabilidades que tenemos hacia nosotros mismos vinculándonos a personas que no nos corresponden o no nos hacen caso.
  10. Seguimos siendo esclavos de la dependencia emocional, del coqueteo romántico o de actividades sexuales compulsivas.
  11. Para evitar que nos hagan daño evitamos toda relación íntima, confundiendo la anorexia sexual y emocional con la recuperación. 
  12. Atribuimos cualidades mágicas a los demás, los idealizamos y los perseguimos, para luego responsabilizarlos de que nuestras fantasías y expectativas no se han cumplido.

Existen muchos “tests” en Internet que te pueden ayudar a tener una idea de si eres adicto al sexo o no.  Algunos son interactivos y luego de responder todas las preguntas te dan un feedback con tus resultados.  Puedes acceder uno de estos tests en el siguiente enlace:  http://www.webconsultas.com/mente-y-emociones/test-de-psicologia/test-eres-adicto-al-sexo-11654

Hay un cuestionario de la Asociación de Adictos al Sexo y al Amor Anónimos que tiene 44 preguntas que puedes responder y te dará una idea de si tienes un problema de adicción al sexo.  Ese no es interactivo.  Lo puedes leer en línea o imprimirlo y responder las preguntas…. 

Variantes en la Adicción al Sexo

No todas las personas viven la adicción al sexo de la misma forma:  
  1. Algunas ven pornografía y se masturban y cada vez necesitan hacerlo con mayor frecuencia y con estímulos cada vez más fuertes. 
  2. A otras les gusta enviar mensajes de texto por celular o por algún tipo de sistema de chat en línea, en los que provocan a la otra persona y le coquetean, con frecuencia sin llegar a tener sexo de manera presencial.
  3. Algunas personas flirtean de manera presencial sin llegar a tener sexo.  La emoción del coqueteo y de la posible aventura los mueve y no tienen control sobre sus impulsos.
  4. Otras personas tienen sexo casual con personas desconocidas y en algunos casos con conocidas... Cada vez necesitan mayor frecuencia y estímulos cada vez más fuertes para sentir satisfacción, sin ningún control.
  5. Otras personas son adictas al exhibicionismo o voyeurismo, es decir que les gusta observar a otros desnudos o teniendo relaciones sexuales.

¿Qué hacer si me identifico como adicto al sexo?
El primer paso es reconocer que tienes un problema, que tienes una enfermedad.
Es importante que busques ayuda profesional.  Hay diferentes formas en que puedes recibir ayuda: 

  1. Puedes acudir a Grupos de Apoyo como Adictos al Sexo y al Amor Anónimos 
  2. Puedes acudir a psicoterapia individual.  En este caso les puedo hablar sobre la psicoterapia Gestalt en el tratamiento de las adicciones.  Quizá una de las características de la terapia Gestalt es en el tratamiento de las adicciones en general es que partimos del hecho de que aun cuando persona tenga una enfermedad, en este caso la adicción al sexo, siempre estará presente su parte sana. Por ello en la primera etapa el trabajo va a estar centrado en ir aprendiendo sobre la parte adicta: Por ejemplo, qué la activa, qué pensamientos surgen cuando está tratando de convencerlo para que vea pornografía, se masturbe o tenga sexo, qué siente a nivel corporal cuando se activa la parte adicta… Se le pide a la persona que comience a aplicar lo que está aprendiendo sobre su parte adicta en su vida cotidiana, es decir que comience a observarse en su vida cotidiana y ponga en evidencia a su parte adicta cada vez que la vea surgir… Luego a medida que va avanzando el trabajo profundizamos un tanto para que la persona pueda identificar las emociones que pueden disparar a su parte adicta… Puede ser por ejemplo el estrés (suele ser el más común) o puede ser la ansiedad por la dificultad para resolver algunas situaciones… Ello implica que entonces vamos a ir trabajando con algunas herramientas que le permitan a la persona disminuir el estrés y la ansiedad.  En estos casos trabajamos con la respiración, y con algunas técnicas de meditación…  Acompañaremos a la persona para que pueda identificar los factores de riesgo y los factores de protección y cuál será la estrategia para manejar los de riesgo y apoyarse en los de protección. En paralelo iremos trabajando con el aprendizaje sobre la diferencia entre los placeres sanos y los placeres insanos que se caracterizan por la necesidad de que nos den satisfacción inmediata… Trabajamos con la valoración y cuido personal incorporando actividades físicas que le agraden a la persona, tales como caminatas, natación, gimnasio que activen las hormonas sanas del placer, desde el esfuerzo que implica la actividad física. Entonces trabajamos con la identificación de placeres sanos que le gusten a la persona para que vaya incorporándolos en su vida cotidiana. Es un trabajo a todo nivel: Corporal, Emocional, Cognitivo y Espiritual
  3. En algunos casos, la psicoterapia debe acompañarse de terapia farmacológica prescrita por el psiquiatra. Los ISRSs on fármacos antidepresivos que se han mostrado altamente eficaces en el tratamiento del trastorno obsesivo compulsivo y que también son frecuentemente empleados para el tratamiento de la adicción al sexo.

¿Debo compartir con mi esposa, con mi pareja que tengo un problema de adicción al sexo?

En mi consulta he atendido personas que comparten con su pareja su problema y también he trabajado con personas que se niegan a compartirlo con su pareja porque sienten que su pareja los va a dejar si se entera que tiene una adicción al sexo.  Por supuesto que esa es una posibilidad, ya que la pareja tiene la opción de decidir si quiere asumir esta situación de salud de su pareja. Por otro lado, la pareja está en su derecho de poder elegir.  Lo que he visto en estos casos es que la recuperación es más difícil porque se mantiene el engaño a la pareja, que es una de las principales características de la adicción, y porque además no cuenta con el apoyo de su pareja. En los casos en que la pareja lo sabe, es muy duro también, puesto que se activa la desconfianza en la pareja, que siente que la puede estar engañando todo el tiempo, por supuesto surge el dolor por el engaño previo, el rechazo , la rabia el miedo por ejemplo a tener o contraer una enfermedad de transmisión sexual, y por supuesto,  la decisión de si quiere continuar la relación o no.

Al respecto Doug Weiss, un psicólogo especialista en Adicción al Sexo, en un artículo llamado “Quién Protege a la Esposa se pregunta si al adicto se le debe dar la prerrogativa de decidir cuándo es bien sabido que todas las adicciones le roban a los adictos la madurez emocional, espiritual y moral y se pregunta por qué dejar esa decisión en manos de la persona que tiene la menor madurez y el mayor record de malas decisiones ..  Y luego se pregunta en relación a si la decisión la debe tomar el terapeuta y dice: El terapeuta está arriesgando alguna otra cosa más que el hecho de que a lo mejor el cliente no vuelva?

Y continúa… “La esposa sin embargo, pudiera estar arriesgando su vida (por el SIDA o cualquier otra enfermedad de transmisión sexual) si su pareja está mintiendo acerca de haber sido infiel en el pasado, el presente o el futuro.  Ella está tomando riesgos emocionales, sexuales y financieros ahora y en el futuro. Con frecuencia también escribiendo el cheque que mantendrá su matrimonio y en la mayoría de los casos ella es más madura que el adicto.

Nos dice Doug Weiss, “En mi opinión, es la prerrogativa de la esposa decidir
cuánta información general acerca del pasado y el presente debe saber.  Esta información general incluye lo que conlleva su adicción, cuántas veces lo ha hecho, con qué frecuencia, cuándo fue la última vez que ocurrió. Escuchar detalles específicos acerca de comportamientos puede ser peligroso y las consecuencias de saber cada detalle debe ser considerado con un profesional. En mi experiencia, la mayoría de las mujeres puede que no tengan los hechos pero sí saben la verdad a través de su intuición.

Y continúa diciendo: “Una cosa que he aprendido es que lo que un hombre protege, lo ama.  Si un esposo está protegiendo sus secretos o su adicción, entonces quién está protegiendo a la esposa inocente?  Los hombres que he visto recuperarse exitosamente son aquellos que matan los secretos y la adicción y protegen a sus esposas.

Si es necesario decir también que si bien es decisión de la esposa cuánto quiere saber, hay detalles de pensamientos y algunas acciones de los adictos que son muy fuertes para las esposas y deben compartirse con el terapeuta y el grupo.


Algunas Sugerencias 
  1. En primer lugar admite que tienes un  problema
  2. Toma conciencia. Ya sabes que tienes un problema, una adicción. Ahora bien, ¿estás dispuesto a hacer el cambio? Analiza cuán dispuesto estás a superar la adicción. Para lograr la recuperación debes querer mejorar.
  3. Busca ayuda. Inicia un tratamiento de psicoterapia. Nadie mejor que un terapeuta podrá guiarte adecuadamente en los pasos de tu recuperación. Podrás expresarte abiertamente y encontrar en tu interior las respuestas a tus propias preguntas.
  4. De ser posible únete a un grupo terapéutico de apoyo. Una adicción conlleva el sentimiento de soledad e incomprensión pero, como se suele decir, “no estás solo”. Hay mucha gente que está pasando o ha pasado esta misma situación así pues, ¿por qué no apoyarse unos a otros? Los grupos terapéuticos de apoyo permiten compartir la experiencia, encontrarse protegido y escuchar las estrategias de aquellos que están en un mejor estado.
  5. Pide la ayuda y colaboración de las personas más cercanas a ti y/o de convivencia. Superar una adicción por propia cuenta es muy difícil y aún teniendo la ayuda psicológica también es importante contar con el apoyo de las personas más íntimas. La familia, la pareja o las amistades deben conocer qué ocurre y cómo actuar a fin de ayudarte a mantener esas pautas que pueden ser tan difíciles de seguir. Así, te podrán ayudar en momentos de mayor debilidad y alejarte del objeto de adicción.
  6. Presta especial atención cuando empieces a mejorar. Fácilmente puedes dejarte llevar por la felicidad de estar bien y pensar la típica frase de “por una vez no pasa nada”. Sí que pasa, pero tampoco te martirices. La clave es no minimizar las recaídas y poder llevarlas a terapia a fin de analizar la situación. Tener en cuenta que sí has recaído pero que no supone tu perdición. Las recaídas se entienden como un proceso natural en la recuperación de una adicción, cuya mejoría se observa cuando éstas se van espaciando cada vez más en el tiempo.
  7. Recuerda que SÍ te puedes recuperar. No lo olvides nunca y tenlo presente. Aunque recaigas, aunque lleguen épocas difíciles y donde te sientas más vulnerable, ten el optimismo y la fuerza para tirar adelante. Si otros han podido, tú también. Así que olvida la idea de “yo soy diferente” o “yo no podré” porque es totalmente falso: del mismo modo que todos podemos caer, todos nos podemos levantar.